Comes equilibrado entre semana, pero llega el finde y todo se va al garete. Te dices que “el lunes empiezas”, que esta vez sí… y vuelves a sentir culpa, cansancio o frustración.No es falta de fuerza de voluntad, sino como te relacionas con la comida.
En Maraña te ayudamos a mejorar tu alimentación sin pelearte con ella, entendiendo qué pasa en esos momentos en los que pierdes el control… para que cuidarte no dependa de estar siempre perfecto.
Soy dietista-nutricionista y trabajo con personas que quieren cuidarse, mejorar su alimentación o perder algo de peso, pero sienten que siempre acaban en el mismo punto. Entre semana todo va más o menos bien, pero cuando llega el cansancio, el aburrimiento o un plan social, la comida se desordena y vuelve la sensación de haber fallado otra vez.
En consulta aparece muchas veces la idea de “sé lo que tengo que hacer, pero no lo consigo mantener”, junto con culpa, frustración o cansancio de empezar de nuevo cada poco tiempo. No suele ser falta de información ni de fuerza de voluntad, sino una relación con la comida que se vuelve difícil justo cuando más necesitas sostenerte.
Mi forma de trabajar no va de prohibirte alimentos ni de ponerte una dieta perfecta que solo funciona en condiciones ideales. Trabajamos para entender qué pasa en esos momentos en los que pierdes el control, qué función tiene la comida en tu día a día y cómo construir hábitos que puedas mantener también cuando la vida se complica. El objetivo no es hacerlo perfecto, sino dejar de vivir la alimentación como una lucha constante.
50€/sesión
Duración:40-50 minutos
Reserva tu cita*Coste total de 150€
Reserva tu cita*Coste total de 270€
Reserva tu citaAsí entre semana comes equilibrado, pero llega el viernes y todo cambia. Planes, comidas fuera, alcohol o picoteo… y la sensación de haber estropeado todo el esfuerzo. Aquí trabajamos para que el finde deje de convertirse en un sabotaje.
Llegas a casa cansado, aburrido o con la cabeza a mil y la comida aparece casi sin darte cuenta. No es casualidad ni falta de fuerza de voluntad: suele ser una forma de regular el día cuando ya no puedes más.
Comidas familiares, celebraciones o cenas con amigos que acaban en excesos, restricción previa o culpa después. Trabajamos cómo moverte en estos contextos sin irte a los extremos.
Quieres mejorar tu alimentación y sentirte mejor en tu cuerpo, pero estás cansado de dietas rígidas que solo funcionan cuando todo está bajo control. Aquí buscamos cambios que puedas sostener en la vida real.
Sin compromisos, sin presiones. Solo un espacio para empezar a desenredar lo que llevas dentro.